Las posturas que te hacen sentir más fuerte

Noviembre 2010

Ciertas posturas corporales nos hacen sentir más fuertes, modificando rápidamente nuestra fisiología y psicología.

Colocar las manos tras la cabeza o los pies sobre la mesa, son posturas corporales que modifican nuestros niveles hormonales haciéndonos sentir más fuertes, poderosos y "atrevidos". Así es según un estudio de la revista “Psychological Science” realizado por la investigadora de Harvard Amy J.C. Cuddy y sus colegas. Por el contrario, contraer el cuerpo y doblar los brazos sobre el tronco nos "debilita". Por ello, Cuddy indica que "esta es la primera demostración científica de que las posturas corporales pueden afectar a nuestra fisiología".

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores pidieron a 42 sujetos que mantuvieran determinadas posturas durante dos minutos. Concretamente, la mitad de los voluntarios permanecieron un minuto sentados en una silla con el cuerpo estirado, las manos tras la cabeza y los pies descansando sobre el escritorio; y otro minuto de pie, ligeramente inclinados sobre una mesa, con las palmas de las manos apoyadas sobre ella. El otro grupo puso a prueba dos posturas diferentes: sentados en una silla con los brazos cruzados y las manos dobladas, y de pie con los brazos y las piernas cruzadas con fuerza.

Al finalizar la prueba, Cuddy y sus compañeros tomaron muestras de saliva para medir los niveles hormonales y comprobaron que en el primer grupo los niveles de testosterona aumentaron (19%) y se redujeron los niveles del cortisol, la hormona del estrés, que entre otros efectos causa pérdida de memoria y reduce la eficacia del sistema inmune. En el segundo grupo, la postura tuvo justamente el efecto contrario. Asimismo, en tests posteriores, los científicos comprobaron que las personas con más niveles de testosterona se sentían además más fuertes, con “más energía”, y estaban dispuestos a asumir más riesgos que sus compañeros.

Los hallazgos podrían tener muchas aplicaciones inmediatas, pues tan sólo se necesita un corto período de tiempo para observar estos cambios hormonales. Cuddy asegura que “me gusta la idea de que una postura pueda modificar la fisiología y psicología de quienes se sienten débiles en cuestión de minutos”.

Fuente: Psychological Science (http://pss.sagepub.com/)